SOÑAR SIN ACTUAR NO SIRVE DE NADA.

SOÑAR SIN ACTUAR NO SIRVE DE NADA.

      El pensamiento sin la acción no nos lleva a ninguna parte y menos a obtener lo que queremos, lo que hemos pensado que queremos. La persona que es positiva es luchadora y lo que la caracteriza es la acción, piensa y actúa de inmediato para obtener lo que desea. Sin embargo la que es negativa desea pero inventa mil dificultades en el proceso de obtención y al final se auto convence  que no es capaz y desiste de intentarlo antes de empezar a hacerlo.

SUEÑA Y ACTUA
SUEÑA Y ACTUA

        La diferencia entre estas dos mentalidades, positiva y negativa estriba en que mientras una se pone en acción sin pensar en las dificultades que puedan ir apareciendo, ya que tiene muy claro que aparecerán, y que las irá superando una a una hasta alcanzar la meta, la otra piensa todo antes de actuar y se convence de que no puede afrontar dichas adversidades con éxito y desiste antes de empezar.

         ( Boccaccio, escritor y humanista italiano que vivió de 1313 al 1375 y autor entre otras obras del Decamerón) decía “ vale más actuar exponiéndose a arrepentirse de ello, que arrepentirse de no haber hecho nada.

           La única manera de empezar es empezar.

Actuar “ya” cuando queremos algo no significa que tengamos que actuar a lo loco, sin pensar. Actúa en el momento que ya sepas como hacerlo y veras como la mayoría de los problemas con los que ya contabas no llegan ni a aparecer. Si antes de actuar te pones a analizar los pros y los contras con los que puedes encontrarte nunca te pondrás en marcha, nunca tomarás la decisión de actuar. Benjamín Franklin decía “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.

Si quieres hacer algo, hazlo ya, no lo dejes para mañana porque quizás mañana, por los motivos que sean, no puedas hacerlo.

Juan es un conocido que se dio  cuenta de la importancia del dicho “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” de la manera más dura que un ser humano puede hacerlo. Está casado y tiene una hija de 19 años. Su hijo menor de 14 años siempre le pedía que se fuesen de acampada ellos dos solos a……

Si te ha gustado lo que has leido y quieres saber cómo termina la historia del hijo de Juan pincha aquí.

About the author: Francisco Gómez Canella

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